Discurso de Padrino de la Promoción 2017/21 del Grado en Trabajo Social (UVa).

El pasado martes, 20 de julio, tuve el honor y el orgullo de apadrinar a la promoción 2017/21  de Graduados/as en Trabajo Social en la Universidad de Valladolid. Comparto en esta entrada del blog el breve discurso que tuve ocasión de dirigir a mis queridos/as alumnos/as a modo de regalo emocionado y sincero a todos/as ellos/as. Puedes acceder al vídeo de la intervención haciendo clic aquí: Discurso Padrino Trabajo Social 2017/21.

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Buenas tardes autoridades, compañeros/as, amigos/as, familiares… y buenas tardes y enhorabuena queridos/as alumnos/as del Grado en Trabajo Social.

Muchas felicidades por este objetivo cumplido -ser trabajadores/as sociales- en el que habéis invertido tanto esfuerzo y trabajo y muchas felicidades, también, a todos vuestros familiares y amigos (a vuestra red social) porque ellos y ellas son parte importante de este éxito que habéis conseguido y, por lo tanto, merecen también ser felicitados.

¡Felicidades a todos/as!

He recibido el encargo (lo vivo como una responsabilidad) de ser vuestro padrino con mucha emoción, cariño e ilusión y quiero daros las gracias porque me hayáis elegido para acompañaros en un día tan importante, algo de lo que me siento realmente muy orgulloso. Me gustaría hacer presentes, aquí, en mi persona a mis compañeros/as del título de Trabajo Social (y, por extensión, a todos/as los/las compañeros/as de la facultad), profesores/as empeñados/as en que la formación que se da en el título y en la facultad sea de una calidad excelente. Con ellos y ellas, con nosotros, habéis forjado relaciones que hoy no se cortan porque estarán/estaremos aquí, en la facultad, para lo que nos necesitéis.

Siempre que voy a clase me gusta recordar que detrás de cada uno y cada una de vosotros/as hay una historia diferente, circunstancias y condiciones muy diferentes. Hoy, además, tenemos que recordar que siempre al lado de las historias personales también está la historia colectiva y vosotros/as habéis vivido una especialmente significativa, con la irrupción en vuestro ecuador formativo de una pandemia que os ha exigido un esfuerzo suplementario porque nos cambió las reglas del juego a todos/as, sin avisar, generando incertidumbre, sufrimiento y dolor. También nos cambió las normas y los hábitos para enseñar y aprender y… nos habéis dado una enorme lección, nos habéis demostrado que sois valientes, fuertes, cuidadosos/as, respetuosos/as, resilientes, muy flexibles, comprensivos, creativos, innovadores/as…

Seguro que os parece que fue ayer cuando os matriculasteis en el Grado y os preguntaban qué era eso del Trabajo Social y os encogíais de hombros sin saber muy bien qué contestar… y ahora, cuando os preguntan qué es el Trabajo Social, ya sabéis contestar y podéis decir que:

  • El Trabajo Social nos enseña a cultivar la mirada para no dejar nunca de ver a las personas, sus circunstancias personales, sus problemas y dificultades, pero también sus deseos y sus anhelos, sus proyectos y sus capacidades, sus dolores, pero también sus ilusiones.
  • El Trabajo Social nos enseña a conocer las personas por su olor, no por su perfume; a apreciarlas por su piel, no por su color de piel; a reconocerlas por su nombre, no por sus papeles; a valorarlas por cómo aman, no por quién aman… A escuchar lo que dicen sus palabras, pero también a interpretar lo que no dicen.
  • El Trabajo Social nos enseña a cuidar a las personas mirándolas a los ojos, acariciando sus manos, alimentando sus sueños (qué gran responsabilidad), entendiendo su vulnerabilidad y su fragilidad desde el reconocimiento de que todos/as somos vulnerables y frágiles.
  • El Trabajo Social nos enseña a poner siempre a la persona en el centro, luchando para que sean los protagonistas de sus proyectos de vida, pero sin dejar de reconocer que debemos seguir trabajando para cambiar las estructuras injustas, los modelos de poder basados en la opresión, las relaciones tóxicas, la violencia burocrática, el abandono de las instituciones respecto a las personas, el olvido de sus necesidades….
  • El Trabajo Social nos enseña a recordar que somos interdependientes, somos siempre con los demás, en relación con los otros, que somos más fuertes cuando estamos juntos, que la cooperación es más beneficiosa que la competencia malsana.
  • El Trabajo Social nos enseña que es un imperativo ético seguir formándonos, estudiando, investigando…, para tener un espíritu crítico y reflexivo, porque el conocimiento nos hace libres y poderosos, ponemos nombre a las cosas, reconocemos lo que las cosas son y podemos intervenir allí donde se necesita para ir a las causas, no a las consecuencias.

Tenéis la fortuna de haber elegido una profesión preciosa y necesaria. Ahora ya estáis preparados para afrontar muchos e importantes retos por delante: el de ser protagonistas de una revolución que no será contra nadie, sino a favor de todos y de todas; el de levantaros no para derrocar nada, sino para apuntalar conquistas y luchar contra el recorte de derechos sociales; el de señalar muros físicos y mentales, pero no para encalarlos y blanquearlos, sino para abrir en ellos grietas de esperanza y de ilusión; el de liderar una insurrección para combatir las injusticias sociales y los discursos de odio.

Os necesitamos porque necesitamos una sociedad más justa, igualitaria, diversa, decente… porque necesitamos una sociedad mejor.

No olvidéis el sueño que os trajo aquí hace cuatro años. No olvidéis que vinisteis aquí porque queríais cambiar el mundo. Y, que no os quepa ninguna duda, estaremos a vuestro lado y nos sentiremos, como hoy, muy orgullosos de vosotras y de vosotros.

¡¡¡MUCHAS FELICIDADES!!!!

 

 

 

 

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